miércoles, 26 de octubre de 1988

después de una tarde relajada, es hora de regresar a casa. a la nueva casa que aún no me logro acostumbrar. en la micro, sentado me pongo a observar a las personas que suben y bajan, como varian a lo largo del trayecto. de repente subes tú, te quedas de pie y cada tanto me miras. te tengo un par de metros delante de mí, y se inicia ese tonto juego de silencios y miradas, de pensar en que decir y reunir el coraje para dar el primer paso. desapareces, te sientas dos asientos detrás de mi, pero no me doy cuenta hasta el rato después. decido ignorarte, seguramente mañana ya habré olvidado tu cara. me bajo en el centro, con la nostalgia de un paseo nocturno bajo las luces urbanas. curiosamente tu bajas en el mismo lugar, por la otra puerta. nos cruzamos al bajar, nos quedamos mirando y seguimos caminando en direcciones opuestas. me detengo, me quito los audifonos, me dedico a mirarte mientras te vas, a ver si por alguna casualidad das la media vuelta y decides regresar. pero tu sigues caminando, girando cada tanto para observarme. llegas a la esquina, me vuelves a mirar, y desapareces. yo estaba muy lejos para alcanzarte y no me dió el cuero para hacerte alguna señal, siempre he sido cobarde para estas cosas. frustración. doy vuelta la cuadra por el otro lado para quizás volver a encontrarte, pero fue un mal plan. por más que te busco con la mirada ya no te veo. ya no estás. me ilusiono y pienso que quizás para la próxima, pero sé que no habrá otra oportunidad para volver a encontrarte porque mis historias son así.. un fracaso.

2 silencios rotos.:

Verónica dijo...

Me sucede parecido... y me pregunto muchas veces por qué mi cobardía es mayor que mis ganas, por qué me paralizo, por qué no hago nada. Son pocas las oportunidades en la vida y uno las deja pasar.

Saludos.

pd: soy la chiquilla con la que antes hablabas en msn. Me mandaste un mensaje a facebook.

alma.verde:. dijo...

No sé si antes tuviste más entradas y si te agradeci un post que dejaste en mi blog, ya hace harto harto tiempo, si lo hice, filo, y si no, gracias denuevo xq fue un comentario muy dulce.

Respecto a tu entrada, me ha pasado millones de veces algo parecido, con personas desconocidas. Hubo una vez que me encontraba con el mismo chico todas las semanas, el mismo día y a la misma hora en la micro. Ida y vuelta. Nos mirabamos y nadie decía nada, la cobardía de siempre (no es sólo tuya). Llegó el año nuevo del año pasado, año nuevo 2008, y fui a una de estas fiestas masivas, elevate, mil personas metidas ahi mismo, yo andaba con mi pololo. Cuento corto, ya en la mañana del primer día del 2008 miro hacia un lado y a unos metros estaba ese mismo niño mirándome jajaja, casualidades de la vida. Lo que según yo, fue por el valor del copete, (xq mas encima estaba con mi pololo al lado) lo animó a ir hacia mi, me saludó, hablamos de que nos habiamos visto mil veces en la micro, y me vas a creer que estudiabamos en la misma universidad, la misma carrera, él unos años más arriba, y nunca lo había visto... Luego tuvo que abortar misión, xq mi pololo cachó too el show y no le causó la misma simpatía que me causó a mi jajaja.
En fin, la cosa es que uno nunca sabe lo que puede pasar, aunque nunca es malo arriesgarse antes, finalmente, sobretodo con una persona que quizá no volverás a ver, lo único que puedes perder, es el miedo.
Un beso
:*

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